Una batería de moto no avisa. Funciona, funciona, y un día la moto no arranca justo cuando hay que salir. Lo que sigue suele ser ir a comprar una al sector de repuestos, volver, cambiarla, y descubrir a los tres días que el problema era otro.
Este servicio existe para saltarse ese viaje. Llegamos donde está la moto con la batería que le corresponde, y antes de instalarla medimos. Si la batería no era la culpable, te lo decimos y no te vendemos nada.
Por qué medimos antes de vender
Vender una batería sin medir es fácil y casi siempre funciona a corto plazo: la moto arranca y el cliente se va contento. El problema aparece después, y el cliente vuelve pensando que le vendieron una batería mala.
Hay tres cosas distintas que se ven igual desde afuera:
- Batería descargada. Tiene capacidad pero se quedó sin carga: la moto estuvo quieta, se dejó una luz, hizo frío de madrugada. Se resuelve con paso de corriente y no hace falta cambiar nada.
- Batería agotada. Ya no retiene. Se carga, arranca una vez y al siguiente intento no prende. Esta sí se cambia.
- Alternador que no carga. La moto anda con lo que quedaba en la batería y la va vaciando. Acá una batería nueva dura lo que dure la carga que traía de fábrica, y después vuelve a pasar lo mismo.
El multímetro separa los tres casos en un minuto: voltaje en reposo, voltaje al intentar arrancar y voltaje con el motor andando. Es el mismo procedimiento con el que arrancamos, y por eso los dos servicios van juntos.
Cuánto dura una batería de moto y qué la acorta
No hay un número que sirva para todas, pero sí hay patrones que se repiten en Bogotá:
- Quedarse quieta. Una moto que no se usa dos semanas pierde carga. Si eso se repite, la batería se acostumbra a trabajar descargada y se acorta.
- Recorridos muy cortos. Arrancar consume mucho y andar diez minutos no alcanza a reponerlo. Una moto que solo hace trayectos de barrio vive con la batería a medias.
- Accesorios sumados. Luces auxiliares, alarma, cargador de celular. Cada cosa conectada descuenta, y lo que en un carro no se nota, en una moto sí.
- Frío y humedad. Las madrugadas de Bogotá le pegan a una batería que ya viene floja. Muchas motos “no prenden” a las cinco de la mañana y arrancan sin problema a las diez.
Si tu moto ya arranca con desgano, conviene medirla antes de que te deje varado. Es más barato que el servicio de urgencia.
Qué necesitamos para llegar con la correcta
Cuatro datos, y con eso salimos:
- Marca, modelo y cilindraje. Define la referencia y los bornes.
- Año aproximado. En varios modelos cambió la batería a mitad de producción.
- Si ya la cambiaste antes. Si sabés qué referencia te pusieron, mejor.
- Dónde está la moto. Ubicación de WhatsApp, y si es conjunto o sótano.
Trabajamos en Bogotá completa, con más movimiento en Suba, Engativá, Usaquén, Barrios Unidos, Chapinero y Teusaquillo. A la Sabana salimos bajo pedido.
Si la moto no prende y no sabes si es la batería, escríbenos igual. Salimos con el booster, el multímetro y la batería: si es una cosa, la resolvemos; si es la otra, también. Y si resulta que el problema es más grande, la subimos al platón y la llevamos al taller en el mismo servicio.
