La moto no prende. Le das al botón y no pasa nada, o se escucha un intento corto y se apaga. Es la varada más común de todas y también la que peor se resuelve, porque la reacción habitual es buscar a alguien con cables y un carro, y eso resuelve el síntoma sin saber qué pasó.
Nosotros llegamos con booster y multímetro. El orden importa: primero se mide, después se arranca. Medir toma un minuto y es lo que separa “te dejamos andando” de “te dejamos andando hasta la esquina”.
Qué medimos antes de conectar nada
El multímetro dice tres cosas distintas y cada una lleva a una solución distinta:
- Voltaje en reposo. Una batería sana de moto se queda cerca de 12,6 V con el motor apagado. Muy por debajo de eso y está descargada; muy por debajo y sin recuperar después de cargar, ya no retiene.
- Voltaje al intentar arrancar. Si se desploma en el intento, la batería no tiene corriente para mover la marcha aunque el número en reposo se vea aceptable. Es el caso clásico de la batería que “parece buena”.
- Voltaje con el motor andando. Ahí se ve si el alternador está reponiendo lo que el arranque gastó. Si no sube, la moto va a volver a quedarse, y el paso de corriente solo mueve el problema unas horas más adelante.
Con esos tres números te decimos qué tiene, con el multímetro a la vista. No hace falta creernos: el número está ahí.
Qué pasa después de la medición
Tres caminos, y los tres se resuelven en el sitio o se explican antes de mover la moto:
- Era falta de carga. Se conecta el booster, arranca y sigues. Suele pasar cuando la moto quedó quieta varios días, cuando se dejó una luz prendida o cuando hizo mucho frío de madrugada.
- La batería ya no retiene. Te ofrecemos el cambio de batería en el sitio, con la que le sirve a tu moto, y nos llevamos la vieja.
- El problema no es eléctrico, o es más grande. Si el alternador no carga, si hay un corto, o si la marcha no gira ni con corriente de sobra, lo que sigue es taller. Ahí no perdimos el viaje: la subimos al platón y la llevamos en el mismo servicio.
Por qué un booster y no cables con otro carro
Pedirle un empujón eléctrico a un desconocido en la calle tiene dos problemas. El primero es de riesgo: si las pinzas se invierten o el otro vehículo tiene el sistema eléctrico en mal estado, el daño se lo lleva la moto, y la electrónica de una moto moderna cuesta más que la batería. El segundo es de diagnóstico: el carro ajeno arranca la moto y se va, y nadie midió nada.
El booster entrega la corriente de arranque de forma controlada y no depende de que alguien preste su vehículo a las dos de la mañana. Y viene en el mismo carro taller que trae el multímetro, las herramientas y la rampa, que es la razón por la que el auxilio se puede resolver en una sola salida.
Dónde llegamos
Salimos desde Suba y atendemos Bogotá completa, con más movimiento en Suba, Engativá, Barrios Unidos, Teusaquillo, Usaquén y Chapinero. En la Sabana vamos bajo pedido: mándanos el punto exacto y te decimos si llegamos y en cuánto.
Si quedaste varado en la vía, sal de la calzada hasta la berma si puedes hacerlo sin riesgo y espera fuera de la moto. Mándanos la ubicación por WhatsApp y el modelo, y salimos.
